Un recluso que permanecía detenido en la cárcel de Villa Urquiza murió ayer a la madrugada en la guardia del Hospital Nicolás Avellaneda. El preso fue identificado como Diego Alberto Luna. Según el informe presentado por las autoridades del penal, Luna murió luego de sufrir un ataque convulsivo. Sin embargo, la Fiscalía VII, a cargo del fiscal Arnaldo Suásnabar, que permanece de turno durante la feria judicial, ordenó que se le practique la autopsia al detenido para dilucidar cuales fueron las causas de su muerte.

Según el informe del penal, a cargo de Roberto Guyot, Luna fue llevado de urgencia al hospital Avellaneda a las 4.30 del lunes. El enfermero de turno, el agente Diego Díaz, ordenó su traslado por las fuertes convulsiones que padecía el recluso. En la guardia del hospital intentaron salvarle la vida, pero Luna no respondió a los trabajos de reanimación. Cuando los uniformados indagaron al compañero de celda del difunto, éste dijo que se despertó porque escuchó que Luna hacía un ruido muy fuerte como si se estuviera ahogando, señala el informe oficial.

Dentro del parte también se detalla que en la celda donde permanecía detenido Luna se encontró sangre que, en principio, pertenecería al difunto. Esta presunción se sostiene en el testimonio de su compañero de celda que al despertarse vio que el fallecido estaba escupiendo sangre y saliva por la boca. Luna estaba detenido por el delito de tentativa de homicidio y, según detalla el informe, había recibido la noticia de que iba a salir en libertad en los próximos días.

El resultado de la autopsia estaría disponible para la Justicia en esta jornada. Por el momento, no se ordenó ninguna medida investigativa sobre la muerte de Luna.